Benito Lertxundi no es sólo uno de los pioneros más relevantes de la canción del País Vasco y una de las más queridas y populares banderas de identidad de esta tierra; Lertxundi es, sobre todo, un mágico artesano de canciones llenas de honestidad y sensibilidad. Su manera de trabajar, basada principalmente en la libertad creativa, en la meticulosidad y el esfuerzo diario, así como su tremenda intuición natural y un excelente gusto melódico han generado en él un sentido estético rico, sugerente y especialmente comunicativo. Benito Lertxundi busca encontrarse en sí mismo en cada canción y así nos atrapa y nos hace partícipes directos de sus sentimientos.
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